PIGMALIÓN- GOLEM

Rosenthal comprobó que las expectativas positivas de los profesores, especialmente en los más jóvenes, influyen en el desempeño académico de los alumnos. Este efecto se conoce con el nombre de Efecto Pigmalión. Crear expectativas positivas y verbalizarlas sobretodo para los más pequeños e incluso adultos, puede provocar efectos positivos y constructivos en la conducta y actitud de la persona que lo recibe.

Por lo contrario se encuentra el Efecto Golem. Nace de la mitología el concepto y se podría explicar como que es “sufrido” por aquellas personas (sobre todo niños) sobre los que tenemos expectativas negativas o bajas, acaban actuando en base a esas expectativas. Si tenemos la idea de que un niño es torpe o es malo, muy probablemente el niño acabe desarrollando un comportamiento torpe o negativo.

Que gran descubrimiento saber que los humanos nos relacionamos y podemos ser un efecto bueno sobre otros y ellos sobre nosotros. No os parece interesante esta idea y saber que entre todos podemos evolucionar y desarrollarnos hacía una dirección común y conjunta para seguir evolucionando como especie y así reforzar la idea naturista de Darwin de la evolución de las especies pero en un plano más intelectual o evolutivo?

Todo aquello que exteriorizamos, mediante comunicación verbal y no verbal hacía otra persona, puede tener sus efectos sobre ella y su desarrollo.

Importante por ello tener presente que los niñ@s aunque no hablen/caminen, si entienden los estímulos y nuestra influencia es clave para ellos y su vida. Remarcar la positividad de los mensajes que emitimos sea con el medio que se prefiera.

Os invito a ser muy muy Pigmalión con nuestro entorno y extinguir el posible Golem de nuestro patrón de conducta. En paralelismo con la fábula del patito feo…todos somos cisnes y “patitos feos” a la vez.

 

Sandra Morera

Psicóloga, Diseñadora & Realizadora de experiencias vivenciales

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