MENTIR

Tener la capacidad o habilidad de mentir es propio del ser humano. La utilidad que a ello le damos ya es “cosecha propia”.

Mentir puede representar muchas veces un índice de supervivencia (literal o metafóricamente), para evitar un daño, un pensamiento no agradable, un cambio brusco y repentino, una riña, una disputa o discusión, un malentendido….etc….pero sabemos la posible repercusión que ello puede acarear?

 

Como la mayoría de habilidades y virtudes hay que encontrar la manera óptima de utilizarlas para un beneficio propio o común. Un ejemplo podría ser en el ámbito laboral….todos somos humanos y por ello sentimos y podemos tener unos días mejores que otros. Por causas ajenas al trabajo a veces no estamos 100%, y ello nos hace a veces tirar del recurso de inventar / crear mentiras o posibles escenarios ficticios, o lo que es lo mismo, mentir para poder pasar ese momento ante un jefe, un cliente o cualquier interlocutor existente.

El abusar de ello podría acarrear consecuencias no deseadas o incluso negativas.

Ante un cliente se le puede decir que le servirás un producto en un plazo de 48 horas sin haberlo confirmado con logística / transporte y por el motivo que sea, éste no llega. Aunque parezca una minucidad, no deja de ser un detalle fruto de esa mentira emitida ese día que no estábamos al 100%, consiguiendo que el cliente pueda enfadarse por no cumplir los plazos, tú empresa reciba una amonestación o aviso, o incluso y muy importante perder la confianza de tú cliente.

En el terreno personal, puede pasar algo parecido muchas veces. Se miente por no aceptar a veces una invitación, haber realizado la compra de algo, tener una idea, un sentimiento….etc…por supervivencia en estos casos o no poder /saber admitir otras cosas? Puede que no hagamos hecho un encargo, no nos apetezca hacer algo o ver a alguien en concreto, sentir algo que se espera de nosotros, …u otras posibles opciones.

 

Si es posible mentir pero también es posible decir la verdad. Muchas veces nuestr@ interlocutor@ espera nuestra sinceridad y nosotros por el motivo que sea no se la damos. Decir a una persona cercana esa verdad puede ser bien recibido. El posible miedo al rechazo o a ser juzgado nos paraliza y hace que nos salga de manera más “natural” emitir una mentira. Un pequeño esfuerzo en estos casos nos hará ver y conocer con quien nos relacionamos y a ést@ conocernos más a nosotros y entre todos respectarnos.

Como casi todo, usar nuestros recursos naturales de manera óptima, inteligente y bien aplicada puede ser una buen recurso en muchas ocasiones, pero abusar de ello está siempre totalmente contraindicado,por ti y los que están a tú alrededor o dependen de ti.

“Cuesta mucho ganarse la confianza y muy poco perderla”.

 

Sandra Morera

Psicóloga, Diseñadora & Realizadora de experiencias vivenciales

 

 

 

 

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