DAR Y RECIBIR

Dar y recibir…un estilo de hacer muy bueno al proporcionar feedback y trabajar la empatía de manera constante, pero realmente saber dar y sobretodo ¿recibir?

Se nos enseña valores como el compartir, colaborar, y cada vez más son dialectos usados en el entorno laboral. La famosa “crisis de valores” actual atrae conceptos básicos como estos y hay que re-educarnos en muchos entornos para poder ponerlos en práctica.

Cuando alguien requiere de nosotros, ¿se nos pide ayuda o apoyo? ¿Y se le presta aquello que solicita o que creemos que realmente necesita?

Si bajamos a una perspectiva más cercana, a nuestro día a día, a las cosas cotidianas entre nosotros, ¿damos y recibimos? Me gustaría centrarme en el RECIBIR.

Saber recibir¿es fácil? ¿Sabemos recibir?

Recibir podría significar ser agradecido, percibir que para la otra persona somos alguien importante. Aunque solo para ese momento, alguien se ha molestado en pensar en nosotros. La era tecnológica tendría que favorecer la cercanía entre personas, aunque en determinados casos ya sabemos que puede incluso alejarlas.

Cuando alguien nos manda un mensaje vía teléfono y se interesa por nosotros, una llamada, un “regalito” – detalle un día cualquiera, ….cualquier detalle cuenta ….sabemos apreciarlo y ser agradecidos por ello? Considerar que somos importante aunque sea un instante por alguien es algo muy importante, significativo, demuestra que hay un aprecio, una estima y una valoración significativa. O ¿ a caso nosotros cuando lo hacemos no sentimos eso por la persona ajena a quien va dirigido nuestro “regalito” “mensaje” “ canción”…etc?

Dar y recibir, aportar feedback/ retroalimentarse de las personas y detalles que nos rodean nos hacen avanzar y evolucionar cada día con más energía y simpatía.

Saber apreciar las personas que nos valoran y aquellas que valoramos es muy  importante. La vida está formada por pequeños momentos muy significativos como estos. Valorar aquello que se tiene, esa complicidad momentánea, las emociones sentidas son irrepetibles y fugaces…por lo tanto, vamos a guardarlas y a disfrutarlas no os parece? A veces solo se requiere una sonrisa, una guiño o un simple “emoticono”. Todos somos capaces de apreciar un detalle….tan solo hay que exteriorizarlo.

Dificil quizá, pero no imposible.

 

 

Sandra Morera

Psicóloga, Diseñadora & Realizadora de experiencias vivenciales

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